Editorial

EL BUEN PAN

Un buen pan no se reconoce por su sabor ni por su aroma sino por su crujiente sonido. Ese es el sonido de nuestro delicioso PAN FRANCÉS, que además de ser bilingüe, sabe crujir como el mejor pan del mundo. En cualquier caso, te guste el francés, el de campo, la simple Baguete o el sofisticado pan de semillas, el proceso del pan es casi siempre el mismo: la mezcla, el reposo, el horneado y el enfriado.

¿TE INTERESA CONOCER EL PROCESO DEL PAN?

LA MEZCLA

Es la primera parte del proceso, donde se reúnen todos los ingredientes: la harina, la levadura y el agua. De esta mezcla resultará la masa, maleable y amasada tantas veces como sea necesario, hasta obtener una consistencia suave y tierna. Finalmente se le puede añadir un poco de aceite para que la masa no se pegue a la asadera.

REPOSO

Es indispensable dejar la masa en reposo. Es el momento en que el pan adquiere el tamaño deseado por la acción de la levadura. La tecnología nos permite acelerar este proceso con la incorporación de hornos especializados que redicen el tiempo de reposo. Nosotros, por supuesto, contamos con última tecnología.

HORNEADO ¡Estamos en el horno! Es en el proceso de cocción -cuando el pan se expone a altas temperaturas- que se van matando las levaduras que se agregaron en el proceso de mezcla. Seguro, no queda ninguna con vida.

ENFRIADO

El pan no es para ansiosos. Es muy importante respetar el enfriado antes de comerse UN BUEN PAN. Es en este momento que el pan libera su humedad, llegando a una perfecta consistencia en su textura, un delicioso aroma, exquisito sabor y, por supuesto, un perfecto crujido.